divendres, 8 d’abril del 2011

Cavalleria Rusticana / Pagliacci- Mascagni-Leoncavallo : Gran Teatre del Liceu (07/04/2011)


Que Cavalleria Rusticana se programe conjuntamente con Pagliacci es un dato sintomático.

Ambas óperas de corta duración son el máximo exponente de un género operístico que, con perdón de Puccini, no llegó a calar en el mundo lírico : el verismo.
Eso sí ambas, sobretodo la primera, son muy populares dado su efectismo musical pero , en mi opinión, se aleja de la genialidad expuesta por el Maestro Verdi.
Dicho esto, y como préambulo al homenaje que el Teatre hace a Jaume Aragall, la función de ayer la calificaríamos con un Bien alto.

Cavalleria Rusticana resultó ser atractiva con una correcta Ginger Costa-Jackson (Lola) , un muy justito Marco di Felice en el papel de Alfio y un no convincente Marcello Giordano (habría que ver como está Jose Cura en el papel). El resto del reparto estuvo correcto pero sin flores.

Danielle Callegari consiguió dotar a la orquesta de efectividad pero con unos metales algo ensordecedores y carente de la emoción musical que ciertas páginas de la obra demanda. No me acaba de convencer este director que en alguna ocasión nos ha destrozado alguna pieza, si bien ha tenido momentos correctos (como la Gioconda de hace unas temporadas).

Notable alto para la extraordinaria realizadora Liliana Cavani que ayer firmó la dramaturgia de ambas funciones. Como ya demostró con Manon Lescaut entiende perfectamente el sentido del libretto y nos dota de una puesta en escena más que buena. En Cavalleria nos lleva a un pueblo Siciliano donde el espectador cree estar allí.

De Pagliacci destacaría a Angeles Blancas que, a su nivel, está en muy buena forma. El resto más de lo mismo con otro Notable para Cavani por representar tan bien ese mundo itinerante del circo y saber introducir el drama de manera inteligente.
Un nuevo 10 para Jose Luis Basso con ese coro tan suyo que ayer contó con alguna ayuda externa.
Finalmente decir que, pese a la popularidad de las obras, el teatre estaba a ¾ de su capacidad con un público algo neófito que aplaudió en ciertos destiempos pero respetuoso.

Ah! Creo que el Sr. Matabosch nos ha colado un gol meteióndonos unas operas en turno de temporada siendo claramente carne de turno popular. Una jugada numérica.

Encaramos así, la segunda parte de la temporada con un cartel que, a priori, no motiva demasiado.