| Con Fermin tras la proyección del film |
Pocos artistas en los tiempos que corren son leyendas vivas y muchos menos continuan siendo tan grandes como un día fueron. Fermin Muguruza ha sido y todavía lo sigue siendo. Es una leyenda artística con una calidad sublime. Innovador, visionario, transgresor, moderno, incomprendido o simplemente inmenso son adjetivos que le van como anillo al dedo. Lejos de sus tiempos del llamado rock radical vasco y ya un poco lejos de su impecable carrera musical en solitario, el inquieto músico se embarca en proyectos no tan conocidos pero siempre apasionantes.
Los que le seguimos los pasos por esas redes sociales de la que es tan activo, hemos sido testigos de su tour por tierras arabes para grabar un conjunto de documentales con la firme intención de hacer un mapa sonoro. Unos documentales que se han ido pasando por pequeños festivales y por la televisión que le encargó el proyecto,Al Jazeera,pero poco más.
Ayer en el festival In-Edit de Barcelona, imprescindible para los amantes de la música, se proyectaron dos de ellos dedicados a Marruecos : Next music station : Morocco. De hecho, hoy prosiguen las proyeciones en el conjunto de actividades paralelas del festival con un debate final a cargo del propio Fermin.
Y si yo fui con la pregunta en la cabeza “Qué demonios ha hecho Fermin con esto?” y con la idea de que me diera un abrazo muy reclamado por mi parte, me encontré con una obra maestra del cine documental a cargo de este músico maduro reconvertido en director cuya cultura musical sobrepasa cualquier predicción.
Porque Next M.S. : Morocco habla sólo de música. En palabras y notas, claro. Porque Fermin utilizando a una atractiva cantante como anfitriona marroqui, escucha y escucha y deja que sea la música la protagonista. Y nos muestra desde la gnawa (cantos tradicionales) hasta el hip hop ese Marruecos que también existe, que emerge con fuerza, que se abre a la libertad de expresión y que da protagonismo a la mujer. Porque Fermin plantea con mucha dulzura el papel de la mujer en la música marroquí. Otro mundo árabe que pega con la misma fuerza que el irundarra cantaba su rock de antaño. Es muy gracioso escuchar como se canta “Yo no soy terrorista. Yo no soy extremista. Yo soy vosotros” o en otro pasaje “Aquí no hay crisis financiera. Aquí es permanente.” Desde Tetuán hasta Casablanca pasando por Marrakech Fermin nos abre un mundo tan estigmatizado por los medios o las realidades difíciles como una gran ventana de aire fresco.
Simpático y encantador (como siempre) Fermin atendió a las preguntas y tuvo el respeto de quedarse a la proyección (otros se van al bar y luego vuelven)
Un mapa sonoro practicado con rigurosidad y maestría que debería pasarse en horario prime time por las televisiones públicas.
A sus pies, Maestro Fermin.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada