Tengo que reconocer que me cuesta reconciliarme con León
Benavente.
Vaya por delante que el grupo está formado por músicos de primer nivel,con
una trayectoria envidiable y cargada de talento. Pero quien escribe una vez fue
seducido por los cantos tristes y cargados de (des)amor y melancolía de Abraham
Boba (en realidad David Cobas, Vigo 1975)
Con tres discos en su haber, este gallego,habitual a sueldo como
soporte de Nacho Vegas o Julio de la Rosa, no ha conocido el verdadero éxito
hasta que León Benavente ha entrado en la escena del mal llamado indie español.
Llego a creer que sólo a mí me gusta Abraham Boba. Pero sus canciones
me emocionan y a veces hablan de mí sin que el músico tan sólo lo pretendiera.
Aparcado el proyecto en solitario, me ha costado superar el duelo porque dado el
resultado con los leones, a Boba le costará coger en solitario la guitarra o el
teclado. Y si bien en la banda encontramos temas muy BOBA-das (Estado
provisional o Ser Brigada) otros distan mucho de la calidad del vigués y nos
dejan fríos (Todos contra todos o Avanzan las negociaciones).
Ayer en Let’s Festival nuevo repertorio casi calcado al que se
está viendo por toda España y ya vimos en la Sala Apolo. Un directo contundente
donde se sube el nivel de unas canciones, buenas canciones, sin llegar al cénit de lo mejor, pero que
curiosamente gusta más que Boba.
Y si bien la promoción funciona, con un solo album de estudio y un EP
el repertorio lo están quemando demasiado (ya llevan tres directos en Catalunya con un sólo disco y un EP)
No sé bien si la fiebre llamada León Benavente durará mucho por parte
del público (la mayoría desconoce las trayectorias anteriores de los músicos)
pero espero el regreso a cosas como Los días desierto (Limbo Starr, 2011).Si algo tengo que agradecer a Leon Benavente es haber redescubierto a Luis Rodriguez como un excelente músico y el que estuvo más centrado ayer.
Los leones ayer estaban pasados de vueltas pues las canciones no necesitan tantos decibelios. Edu Baos, el bajo, parecía que iba muy puesto y Boba estaba irreconocible. Me entró el miedo de que se estén emborrachando de éxito. Impecable batería de César Verdú.
Los leones ayer estaban pasados de vueltas pues las canciones no necesitan tantos decibelios. Edu Baos, el bajo, parecía que iba muy puesto y Boba estaba irreconocible. Me entró el miedo de que se estén emborrachando de éxito. Impecable batería de César Verdú.
Y una anotación más. Rey Ricardo o Las Ruinas tienen tintes sociales o
políticos. Muy en la senda de las nuevas canciones de Nacho Vegas (Resituación,
Marxophone 2014). Y a pesar de que me agraden los temas, siempre preferiré a un
músico instaurado en las torturas del amor o de la desilusión más que en el
enfado político. Sencillamente porque los temas salen más emotivos. Taberneros
siempre será más bonita que Como hacer crack. O Boletín de Montaña más bonita que Ànimo Valiente.
Pero eso ya es otra historia.
SETLIST:
- Instrumental
- Las ruinas
- Las hienas
- Estado provisional
- La gran desilusión
- Rey Ricardo
- Animo valiente
- Avanzan las negociaciones
- Todos contra todos
- Revolución
- La palabra
- Ser Brigada

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