divendres, 11 de març del 2011

Parsifal de Richard Wagner : Gran Teatre del Liceu (10/03/11)


Parsifal es una de las obras más legenadarias del Liceu. Por diversas carambolas se estenó en el Teatre un día de fin de año acabando a las 5 de la mañana.


Ayer la función empezó a las 19.00hrs (horario no habitual) debido a su duración total de 5 horas y cuarto. Con este preámbulo huelga decir que Richard Wagner exige una especial concentración que inicialmente siempre da algo de pereza. Pero una vez empieza la òpera no sabes qué pasa que la música te empuja y te empuja hasta que tú mismo estás dentro de la función. Wagner tiene esa magia que ningún otro compositor tiene y desde luego la emoción se apodera por encima de todo.
Y es que Parsifal es una obra tremendamente bella. Inspirada en la leyenda del Grial, ayer en el Teatre la música brilló por encima de todo con un inspiradísimo Michael Broder a la batuta.
Wagner se hizo muy presente en una de las obras con unas páginas musicales que rozan la más absoluta perfección.

Las voces no tienen grandes momentos de cara al público neofito pues Wagner es una constante carrera de fondo vocal con springs muy bonitos. Y es que Parsifal, como Lohengrin, pese a ser de lo más “asequible” obra wagneriana no es apta para flojas sensibilidades operísticas.

Ayer Chistopher Ventris (Parsifal) estuvo muy cómodo y correcto en el papel y sobretodo Eric Halfvarson (Gurnemanz) hizo un recital de auténtico wagneriano. Anter Jerkunica (Tituel) me gustó mucho en uno de los escaso papeles femeninos en los que brillaron Las Flores (Ana Puche,Ines Moraleda) y en general un coro a muy alto nivel.

La dramaturgia de Claus Gurth no me gustó mucho. El escenario móvil , al estilo Viaggio Reims pero circular, y su escenografía eran plásticamente muy bonito pero , claro, es un Festival Sacro y el espacio temporal era inadecuado ambientado con soldados que poco tenían ver con la leyenda del Grial. Bueno, al menos pude ver a un amigo en el escenario que hacía de soldado medio aturdido….

Pero siempre metemos tonterías. En este caso una proyección de unos pies caminando al inicio de cada acto. No se entiende sino es para dar trabajo al técnico…

En general, ayer fue un día para y por entendidos en un Liceu sin deserciones, con un silencio abismal (al más puro estilo Bayreuth) y una noche de opera en estado puro.

Brillante.