dimarts, 27 de novembre del 2012

Mikel Urdangarin : Euskal Herria Sona . 22/11/2012



Mikel Urdangarin : Euskal Herria Sona . 22/11/2012 . Una visión personal

Aterrizó en el Prat Mikel bien temprano. Con ese aire desaliñado característico del músico poco acostumbrado a madrugar. Y acompañado de su siempre fiel guitarrista Rafa Rueda.

Por la noche, tocaba en la Euskal Etxea en el Festival Euskal Herria Sona, que celebra su 15 edición acusando salvajemente la crisis. De camino al hotel, se interesa por la situación política actual catalana y habla de su sufrido Athletic. El músico es un gran conversardor.

Mikel está a punto de editar su nuevo album y ya en el hotel me pasa su nuevo videoclip, “Euria ari du” es el tema que abre “Azula”(título del disco) y a mí me parece un tema precioso sobre todo en su sonoridad. Están esperando que Mikel dé el OK definitivo pero el músico prefiere dejarlo en la nevera hasta la tarde, momento en el que envía el mail definitivo. El video verá la luz en breve.
La mañana transcurre dando un paseo por el gótico de Barcelona entre charlas de música y de la ciudad. Antes, en una solitaria cafetería de la Rambla Catalunya, ha habido un tardío pero necesario desayuno. Pasa rápido el tiempo y los músicos disfrutran de lo que más le gusta : cerveza en terrazas con amigos y conversación tranquila sobre las cosas que al cantautor le interesa.
Hace una mañana tranquila y agradable en la ciudad y , entre conversaciones, llega la hora de comer. Lo arrastro hasta el Quo Vadis, en el carrer del Carme. Este restaurante de tintes franceses y antiguo es el lugar donde Bruce Springsteen frecuenta cuando viene a la ciudad. Un guiño musical hacia el cantautor. La comida es buenísima y los camareros simpatizan con esos vascos que parecen haber aparecido misteriosamente en ese local frecuentado por la burguesía catalana de antaño.

Una larga siesta de los músicos que aprovecho para gestionar algunos temas , entre otras, y debido al largo descanso, avisar que se retrasa la prueba de sonido.
No hay espacio para mucho más. Me piden que Mikel conozca a unos estudiantes de euskera pero el tiempo apremia y disponen de un máximo de 2 horas para tocar. Algún problema técnico, pero el concierto transcurre bien en un recorrido de clásicos de Mikel y una sala que se nos quedó pequeña.

Inspirados y relajados, Mikel firma uno de sus grandes conciertos en formato reducido ante un público que sale muy complacido de la sala. Cena en la Euskal Etxea acompañados pero toca irse no muy tarde. La noche no puede ser muy larga y nos retiramos.
Que vuelva pronto. Mikel genera un enamoramiento musical en directo que envenena a todo el que se acerca y lo escucha.

Fue un placer y un día muy especial.