dimarts, 6 d’octubre del 2009

Jabier Muguruza : Un masaje para los oídos

Jabier Muguruza nos ha vuelto a sorprender con su nuevo disco titulado “taxirik ez” (no hay taxis).
Con el immenso “Abenduak 29 (29 de diciembre)” Jabier redujo a la mínima expresión sus canciones desnudándolas, y cubriéndolas con la ligera guitarra de Anjel Unzu y la voz suave de Mireia Otzerinjauregi. Los textos, poemas de Xabier Lete , Bernardo Atxaga o Joseba Sarrionandia se sumaban a los propios de Muguruza. El disco fue un éxito de público y crítica y un giro en su carrera musical.
Tras el éxito llegó un mazazo concebido bajo el mismo esquema : Konplizaeak, basado en todo lo que inspiró la reciente muerte de su padre. El disco es una de las auténticas maravillas vascas y euskaldunes.

El hiperactivo Jabier ( en paralelo ha colaborado en múltiples proyectos infantiles , obras de teatro e incluso en radio euskadi), nos presenta un nuevo giro en este disco donde “no hay taxis” y donde hizo una breve presentación en el Festival de Musica Viva de Vic y, tras un gira por Euskal Herria , nos visitará ya en 2010.
Jabier digamos que vuelve a sus incios dotando los discos con más cuerpo instrumental y muy a caballo entre el jazz y la canción de autor. “taxirik ez”, digámoslo ya, no es el mejor disco de su carrera. Si bien contiene canciones que ponen la piel de gallina y donde los textos (esta vez todos de sus autores recurrentes) ganan más peso que nunca quizás le falta esa emoción de los konplizeak , por ejemplo, y esa desnudez de la que hablábamos.
El disco se cierra con una bola extra cantada en catalán “tan petita” en el bonito homenaje que le hizo a Maria Mercè Marçal

Esperamos gira. Jabier es un apasionado de su oficio.Siempre me ha recibido con mucho cariño tras los conciertos y es un gusto hablar y compartir conversaciones con él. Como también es un placer repasar su obra literaria en forma de pequeños cuento, historias o novela.
Su obra musical me parece coherente con unas canciones que invitan a pensar, a reflexionar y a sentirse maravillado por la esencia más pura de los sentimientos humanos.

Os dejo un regalo. Preciosa.

Muxu handi handi eta handi bat, Jabier.

6. antxillesko arkupean (en el porche de antxilles) (Jabier Muguruza)
Y estaba yo allí, solo, en el porche de Antxilles, recordando a mi padre también ese día como todos los días desde que falleció,
de aquella forma tan repentina,
tan dura para nosotros,
por inesperada y por quererlo tanto.
Y lo recordaba en el trinquete un día cualquiera de aquellos veinticuatro años compartidos,
de jugar a pelota, en la cancha, peleando como él y pocos sabían.
Luego, en la ducha enjabonándose con sus movimientos delicados, aquella combinación mágica de fuerza y ternura.
Entonces, inmerso en el recuerdo, intenté comunicarme con él, decirle algunas cosas pendientes, por encima de todo, cuanto lo añoro, cuanto siento su falta inmensa desde que se fue de nosotros; pero él estaba como ausente, realmente lejano, en otro espacio.
Y de repente rompí a llorar, pero como hacía mucho que no lloraba, como lo hace un niño abandonado.

1 comentari:

lauracle ha dit...

Uno de mis libros favoritos!! Recomiendo su adaptación al cine por el director Richard Brooks. Bss