dilluns, 23 de juny del 2014

Bunbury : Palosanto tour - Barcelona Sant Jordi Club (19/06/14)


Calculo que desde hace 25 años he visto a Enrique Bunbury cada vez que ha venido a Barcelona. Primero con aquellos dudosos Heroes del Silencio y luego con su verdadera apuesta en solitario.Así que algo sabemos de este zaragozano que acumula discos de oro y que desbancó al todopoderoso Joaquin Sabina como el artista rey del mundo latino. Mi relación con él es como la de un padre que ha visto crecer al hijo, porque aunque Enrique me lleve unos años yo a él lo he visto crecer como artista desde el principio, y lo quiero y lo rechazo por igual.
Gran conocedor del mundo del escenario, Bunbury supo trabajarse muy bien a su público. Primero al de América Latina con interminables giras y después quiso traerse parte del mundo indie a través del album a medias que hizo con el gran Nacho Vegas. Perdiendo por el camino a todo aquel europeo que enamoró con su grupo, justito de técnica pero infalible en ventas.

Le he visto cometer y reconocer tantos errores artísticamente, personalmente o musicalmente como aciertos y bombazos de más alto nivel,que me sabe mal que no acabe de cerrar su brillante círculo. Ayer en Barcelona brindó el mejor directo que le he visto hacer nunca.La veteranía es un grado y Enrique ya empieza a estar de vuelta. Contento, suelto, relajado y nada presentuoso Bunbury se presentó en la sala modesta del Sant Jordi para repasar, por fin sin complejos, su trayectoria. Y trató a sus poco más de 2000 seguidores igual que se estuviera en los majestuosos estadios mexicanos que tan bien le quieren. Sobrio, nada de rones o reposados. A base de agua. Este padre de familia ya no tontea con las drogas que tanto daño le han hecho.

Un juego luminoso lo trajo a través de una nave espacial a ritmo de Shostakovich y desgranó temas de todos los tiempos, incluso su “deshacer el mundo” que abría aquel Avalancha cuando el cantante jugaba a ser una estrella del rock maldita.Quien tuvo retuvo, y tonterías siempre hay. Suena mal que alguien que ha vivido en Cadiz, Zaragoza y ahora en Los Angeles diga que Catalunya es su segunda casa. Discutible, claro, muy a lo Julio Iglesias  a quien le gusta tanto España que por eso vive fuera. O el fallido Loquillo con la que nos ha montado en Catalunya sea el invitado de honor. O que incluso critique al Rey de España cuando comparte escenario con el ultramonárquico Andrés Calamaro.
Pero Enrique es así. Y si quieren saber cómo es él lo tienen en la última canción de Pequeño : Contradictorio.

Genial puesta en escena con una banda muy adecuada que concretaba bien los temas. Ausencia de Jordi Mena bien suplida. En cuanto a la estética…bien, nos podemos pintar las uñas, maquillarnos o llevar pantalones de cuero. Está bien, pero que sepan que el primero de la clase nos dejó el pasado mes de Octubre. Pero eso es otra historia.

Dice el artista que todavía le queda hacer su mejor album. Será difícil superar El Viaje a ninguna parte. Desde entonces ha firmado discos irregulares con temas muy brillantes dentro. Eso sí, vuelve pronto porque aun que no te lo creas del todo, se te quiere.


1.       Intro – Shostakovich
2.       Despierta
3.       El club de los imposibles
4.       Los inmortales
5.       Contracorriente
6.       Hijo de Cortés
7.       Ódiame
8.       Más alto que nosotros el cielo
9.       Porque las cosas cambian
1.   El extranjero
1.   Deshacer el mundo
1.   El rescate
1.   Los habitantes
1.   Salvavidas
5.   El hombre delgado que no flaqueará jamás
1.   Destrucción Masiva
1.   Hay muy poca gente
1.   Frente a Frente
1.   Que tengas suertecita
2.   De todo el mundo
2.  
2.   Lady Blue

Encores :

3.   Miento cuando digo lo que siento
4.   Apuesta por el rock and roll (Con Loquillo)
2.   Infinito
2.   Bujías para el dolor
2.   Sácame de aquí
2.   El Viento a favor

divendres, 23 de maig del 2014

Nacho Vegas : Sala Barts de Barcelona (22/05/14)



Siempre se ha dicho que había algo de humor u optimismo en las letras de las canciones de Nacho Vegas, pero un servidor jamás pudo encontrar en sus excelentes temas algo que así lo certificara. Nacho se nos acerca a los 40 y como buen cantautor que madura va tranquilizando, madurando y mutando su discurso. Los que le seguimos desde hace años, los que lo hemos visto practicando el noble arte de emborracharse en escena, los que le hemos visto tambalearse mientras cantaba camuflado bajo su flequillo o gafas de sol o hasta acabar un concierto tras no aguantarse en pie, no imaginamos nunca que Nacho se nos haría una persona seria y llena de luces.

Ayer en la sala Barts Nacho marcó un concierto brillante y un fuerte punto de inflexión en su carrera quizás irreversible. Mientras lo veía a escasos metros de mí y le escuchaba cantar cosas como “Rapaza de San Antolín” supe que ya no había espacio para canciones que narren los efectos de la heroína o las marcas en su brazo. Se le escapó su tímida sonrisa cuando en un bis alguien soltó “Monomanía” ante la sorpresa del cada vez más público nuevo. Saltaba a la vista que este tipo de canciones ya no caben en sus recitales.

Nacho atabiado en su traje negro, pelo limpio, totalmente sobrio e hinchandose a agua mineral sin gas mostró su cara más amable, más dialogante, más seria y más reivindicativa. Su generosidad, sinceridad e honestidad en su discurso es intachable pero toca ver como va a gestionar las críticas, la parte de público de que le da la espalda (los más puristas vegasianos entre los que yo no me encuentro) o el discurso político que a todo músico que protesta se le acaba acusando de demagogo.

Nacho Vegas se dejó la guitarra en la mayoría de los temas (otra novedad) respaldado por una banda voluminosa : enorme trabajo de Abraham Boba y Joseba Irazoki. Discreto pero básico Luis Rodriguez, un imprescindible Manu Molina a la percusión y Edu Baos a las cuerdas que no se está enterando de nada (saltar y sonreir en Taberneros es como ponerse una nariz de payaso viendo Lo Imposible.Un pegote sobrante pero que libera a Nacho)

El repertorio bajo una impresionante interpretación del músico fue impecable. Rescató temas, sí, pero los más fáciles de que entraran (Gang Bang o la bonita canción que da título a este blog). Y luces, mucha luminosidad en su música. “Resituación” casi al completo. Y en los bises un Michi panero como pocas veces se ha visto para acabar con el himno minero “Nel pozu Maria Luisa” ayudado por un modesto coro llamado “Pals a les rodes” pancarta en escena oponiéndose al plan del Paral.lel. Nacho puño en alto cantando a la mina…..cuidadín porque ese intento ya lo hizo un Lluís Llach con su Cant Miner…Eso sí, Luz de agosto en Gijón me dejó con el alma a los pies.
Se le quiere en Barcelona. Me quedo a saludarle? Mejor le lanzo un beso y lo dejo descansar. Y así lo hice.

Nota del concierto : un 20 sobre 10

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Setlist exacto :

1.       Libertaria song
2.       Nuevos planes, idénticas estrategias
3.       Ciudad Vampira
4.       Perplejidad
5.       Adolfo Suicide
6.       Rapaza de San Antolín
7.       Taberneros
8.       Polvorado
9.       Run-run
10.   Gang Bang
11.   Actores poco memorables
12.   Como hacer crack
13.   La gran broma final
14.   La vida manca
15.   El mercado de sonora

Bises :

16.   Luz de agosto en Gijón
17.   El hombre que casi conoció a Michi Panero
18.   Nel Pozu Maria Luisa

dilluns, 5 de maig del 2014

Micah P. Hinson : Teatre Barts. Barcelona 04/05/14



Existen hoy en día joyas ocultas en el mundo de la música. Una de ellas es el extraordinario músico tejano Micah P. Hinson. El cantante que cuenta con tan sólo 33 años ha tenido una vida de lo más agitada. De las drogas inducidas por su exnovia (a quien bautizó como la viuda negra), pasando por la cárcel por falsificación de recetas hasta llegar a ser un homeless expulsado de su casa materna. Y con tan sólo 23 años grabó su primer disco con instrumentos prestados. Hoy, felizmente casado y con un cierto aplomo, Hinson sigue firmando autènticas obras maestras en forma de disco. Ayer lo tuvimos en Barcelona, en la sala Barts, presentando su último album : Micah P. Hinson and the Nothing. Y nos brindó un concierto brillante como pocos

Anunciado a las 21.00hrs, Hinson salió poco antes de las 22:00hrs. Antes, los organizadores nos obsequiaron con un telonero bochornoso, Alberto Montero, de la factoría Bcore (esa discográfica que alardea de grandes artistas alternativos). Un verdadero castigo para los oídos.No había por donde cogerlo. Entiendo porque un músico con una larga discografía siga sin comerse un rosco.

Olvidado el disgusto, Micah apareció en escena con una mochila cual jovencito a punto de entrar en clase. Con su habitual pelo engominado y gafas de pasta se quejó con educación de los flashes que el insistente público emitía con sus cámaras. De ahí, arrancó con el primer tema de su último trabajo : “How are you? Just a dream”. Cambio de instrumentos, parsimonia del artista y cierta afinación hacía que en ocasiones los interludios entre tema y tema se hicieran largos. Hinson desgranó al completo MPH and the nothing, nos obsequió con anécodotas y nos dio las gracias por gastarnos la pasta un domingo por la noche para compartir nuestro tiempo con él. Estaba emocionado ante una sala llena de fans. Curioso que el más joven de la sala quizás fuera el propio artista. Tambaleándose en escena (sus eternos problemas de espalda, se retiró de escena con bastón, o relacionado con un sospechoso picor nasal continuo?) hablaba con tranquilidad pero cuando se sentaba en un piano electrónico o se enfudaba una de sus guitarras en un escenario bastante oscuro, Hinson te cogía de la mano y te acariciaba el alma. Temas como “Sons of USRR” o “Love, wait for me” emocionaron en extremo. Y si no había bastante, un interludio acústico en solitario con rescates, en el que apareció su tímida esposa, remataba la faena. “Beneath the rose” o temas de su primer album (and the progress) llegaban al alma de un público entregado. Micah cerró el directo con su banda (and the nothing, aludiendo a la historia interminable y a la nada) muy sobria en escena y juntos firmaron un concierto insuperable. Ni tan sólo el gran Nacho Vegas podrá superar esto.

Por mi parte, aún me tiemblan las piernas y las lágrimas...

Setlist aproximado, quizás con algún error atribuible a mi memoria :

 1. How are you? Just a dream
 2. On the Way Home (to Abilene)
3. The Life, Living, Dying And Death Of One Certain And Peculiar L.J. Nichols
4. The One to Save You Now
5. Love, Wait For Me
6. God Is Good
7. Sons of the U.S.S.R
8. I Ain't Movin'
9. Seems Almost Impossible
10. Take Off That Dress For Me
11. Diggin' a Grave
12. Stand In My Way
13. Seven Horses Seen
14. Close Your Eyes
15. Beneath the Rose
16. Drift Off to Sleep
17. The quill

divendres, 11 d’abril del 2014

Rachel y Lou : Un amor eterno

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Pocas historias de amor son tan especiales como esta y a mí no sólo me llama la atención sino que me parece bonita. Y sin duda esta cargada de magia y rodeada de un aureola de misterio.
Corrían los años 70 y Lou Reed estaba en su apogeo de drogas y descontrol. Pertenecía a un círculo muy reducido de adictos al speed, concretamente a la dexoanfentamina líquida. Disolvían pastillas en una sartén y se las pinchaban en grupo.El efecto sobre el sistema central nervioso de la droga es devastador, pasando a estar días enteros sin dormir hasta llegar a la paranoia. Pasando por un patada al hígado brutal, que pasó factura a Lou 40 años después.

En uno de esos días en los que Lou llevaba sin dormir se topó con una puertorriqueña en una fiesta. En realidad era un hombre, un transexual sin operar que se hacía llamar Raquel. Lou quedó prendado de aquella criatura nocturna. Todos y cada uno de los testigos afirman que Raquel era una belleza y que incluso muchos heterosexuales se le insinuaban.
La cosa se intuía especial sobre todo porque Lou Reed nunca se caracterizó por ser una pareja ejemplar ni mucho menos. Los maltratos psicológicos y la desestabiidad mental de Lou Reed hicieron que no fuera un pareja asequible hasta su madurez, y sobre todo gracias a Laurie Anderson quien le dio la paz que nunca había encontrado con nadie.
Lou Reed se enamoró perdidamente. Raquel no sabía quien era y que hacía Lou Reed. La pareja compartía mucho sexo y más adicciones y se intuye que más cosas.Para Lou, Raquel no sólo fue su muleta, su apoyo, su hombro donde llorar sino una fuente de inspiración brutal que desembocó en el extraordinario album Coney Island Baby donde el músico cierra el disco recitando : “Esto va para Lou y Rachel. Oh, por ti lo daría todo, nena”.

No acostumbrado a que le dieran calabazas, Raquel acabó dejando a Lou Reed. Nunca el ogro de NY se encontró tan solo. Ni las mujeres que posteriormente lograron seducir a Lou o incluso llevarlo al altar, llegaron al nivel de enamoramiento de Raquel.A excepción quizás de Laurie.
Este ser misterioso no se sabe bien quien es pero tal como vino se fue. Lou Reed se despide en una canción de ella : “Aquí no queda nada. El amor se fue y, tío, como te echo de menos”. Si alguien conoce el título, le regalo un disco.
En la red corren artículos y lo último que se dijo es que murió a mediados de los noventa, con un aspecto más varonil y muy alejado de la parte más femenina que un día sedujo al rey de Nueva York. Un Lou Reed mayor, y 30 años después de la separación, fue a su funeral donde lloró por ella.
Lou Reed siempre se negó a responder cualquier pregunta relacionada con Raquel. Antes, durante y después de su relación. Nadie tuvo el valor de preguntarle. Hasta para los amigos más íntimos de Lou Reed, Raquel siempre fue un misterio sin resolver. Pero de lo que nadie duda es que fue un gran amor. Hasta los más feroces tienen su corazón.

dissabte, 22 de març del 2014

León Benavente : Let's Festival 21/03/2014, Hospitalet de Llobregat

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Tengo que reconocer que me cuesta reconciliarme con León Benavente.
Vaya por delante que el grupo está formado por músicos de primer nivel,con una trayectoria envidiable y cargada de talento. Pero quien escribe una vez fue seducido por los cantos tristes y cargados de (des)amor y melancolía de Abraham Boba (en realidad David Cobas, Vigo 1975)
Con tres discos en su haber, este gallego,habitual a sueldo como soporte de Nacho Vegas o Julio de la Rosa, no ha conocido el verdadero éxito hasta que León Benavente ha entrado en la escena del mal llamado indie español.

Llego a creer que sólo a mí me gusta Abraham Boba. Pero sus canciones me emocionan y a veces hablan de mí sin que el músico tan sólo lo pretendiera. Aparcado el proyecto en solitario, me ha costado superar el duelo porque dado el resultado con los leones, a Boba le costará coger en solitario la guitarra o el teclado. Y si bien en la banda encontramos temas muy BOBA-das (Estado provisional o Ser Brigada) otros distan mucho de la calidad del vigués y nos dejan fríos (Todos contra todos o Avanzan las negociaciones).
Ayer en Let’s Festival nuevo repertorio casi calcado al que se está viendo por toda España y ya vimos en la Sala Apolo. Un directo contundente donde se sube el nivel de unas canciones, buenas canciones,  sin llegar al cénit de lo mejor, pero que curiosamente gusta más que Boba.
Y si bien la promoción funciona, con un solo album de estudio y un EP el repertorio lo están quemando demasiado (ya llevan tres directos en Catalunya con un sólo disco y un EP)

No sé bien si la fiebre llamada León Benavente durará mucho por parte del público (la mayoría desconoce las trayectorias anteriores de los músicos) pero espero el regreso a cosas como Los días desierto (Limbo Starr, 2011).Si algo tengo que agradecer a Leon Benavente es haber redescubierto a Luis Rodriguez como un excelente músico y el que estuvo más centrado ayer.
Los leones ayer estaban pasados de vueltas pues las canciones no necesitan tantos decibelios. Edu Baos, el bajo, parecía que iba muy puesto y Boba estaba irreconocible. Me entró el miedo de que se estén emborrachando de éxito. Impecable batería de César Verdú.

Y una anotación más. Rey Ricardo o Las Ruinas tienen tintes sociales o políticos. Muy en la senda de las nuevas canciones de Nacho Vegas (Resituación, Marxophone 2014). Y a pesar de que me agraden los temas, siempre preferiré a un músico instaurado en las torturas del amor o de la desilusión más que en el enfado político. Sencillamente porque los temas salen más emotivos. Taberneros siempre será más bonita que Como hacer crack. O Boletín de Montaña más bonita que Ànimo Valiente.
Pero eso ya es otra historia.

SETLIST:


  1. Instrumental
  2. Las ruinas
  3. Las hienas
  4. Estado provisional
  5. La gran desilusión
  6. Rey Ricardo
  7. Animo valiente
  8. Avanzan las negociaciones
  9. Todos contra todos
  10. Revolución
  11. La palabra
  12. Ser Brigada