dimarts, 7 de febrer del 2012

Il Burbore di buon cuore. de Vicent Martin i Soler. Gran Teatre del Liceu /06/02/2012)

Il burbore en el Liceu
Asistí a la última representación de “il Burbero di Buon Cuore” en el Liceu tras un cambio de función del turno de abono, pues quería tomarme un respiro tras Le Nozze y las obras quedaban muy juntas en el tiempo.

Es inevitable, pues, comparar la obra de Mozart con la de su coetáneo Vicent Martin i Soler, alias Martini para los amigos, autor de este Burbero. Máxime cuando el Teatre la anuncia como la obra que “eclipsó el talento de Mozart”. Lo eclipsaría en su casa porque la obra de Mozart en cuanto a música, argumento, simbolismo y estructura le da cuarenta patadas a la de “Martini”. Y no es que el Burbero sea mala, en absoluto, sólo que es una obra alejada del talento, gran talento, de Mozart, si bien su sombra planea en la partitura (le echó una mano a Martin i Soler).

Il burbero es una comedia simpática, musicalmente agraciada y muy muy digestible. La representación del Liceu (coproducida por el Real) tuvo planteamiento clásico. La dramaturgia de Irina Brooks (hija del cineasta Peter Brooks) estuvo totalmente afín al libreto y a la idea de la obra. Y si bien la música tiene pasajes bonitos sin ser estremecedores, la dirección de Jordi Savall (qué vamos a decir de él a estas alturas…) fue perfecta. Ni más ni menos. El músico , compositor y musicólogo catalán domina a la perfección la dirección y lleva a la orquesta a rincones donde sacar matices curiosos.

El elenco vocal tuvo papeles dispares. Excelente interpretación y repertorio vocal del barítono Carlos Chausson, que da vida a este cascarrabias pero de muy “buon cuore”. Lleva el peso de la obra junto con una muy aceptable Veronique Gens ( a quien ya hemos visto varias veces en el Teatre). Me gustó sin ser ningún portento en el papel de Lucilla.
Malo , malísimo David Alegret en el papel de Giocondo y pésimo Paolo Fanale.No entiendo como el el Teatre confía reiteradamente en este personaje. Este tipo no entiende de que va esto además de tener una voz digna de los figurantes de la rambla, con respeto.
Muy bien Marco Vinco en el papel de Dorval. Excelente.

A todo esto, el Teatre presentó un aforo del todo desangelado. Una obra simpática con una dirección musical soberbia no pudo con un elenco vocal digno de un turno popular pero a precios y turnos de Temporada. En el segundo acto acabé de mi segundo piso a la fila 8 de platea cual sofá de casa. Filas enteras vacias, palcos y anfiteatro desértico. Estimo una entrada del 20% de capacidad. Ojalá me equivoque pero el buque se nos hunde. Amén a los pésima dirección artísitica del Teatre que lo está consiguiendo.

dilluns, 6 de febrer del 2012

Le Nozze di Figaro. W.A. Mozart. Gran Teatre del Liceu de Barcelona. 01/02/2012


Garmendia,Martin Royo y Alberola
Noche Mozartiana de sabor muy dulce. Es cierto que el genio de Salzsburgo es quizás el compositor de música clásica más conocido y quizás el que goza de más prestigio. Yo soy más Verdiano y más Wagneriano, pero sin duda W.A. Mozart escribió algunas de las mejores óperas de la historia. Le nozze di Figaro, con libreto de su amigo Lorenzo da Ponte, supone un hito en su repertorio en la historia del género. Envuelta en polémica por su trasfondo político, el benévolo José II (que sentía pasión por el músico) permitió que se estrenara con notable éxito tanto en Viena como en Praga, si bien Mozart construyó una comedia eliminando tintes reinvindicativos de la obra.

Musicalmente, es una opera repleta de matices, de duos y hasta de quintetos que relaja a los cantantes gracias a sus recitativos. Una opera bufa y cuyo final , con el entrañable “Contessa, perdono….” Es uno de los pasajes más bellos de la lírica. Mozart se superó a sí mismo en una obra maestra del todo ejemplar que contiene unas páginas de música en estado puro. Cargada de arias, duetos (“Canzonnetta su ll’aria…”) y el final del tercer acto con la marcha “ecco la marcia” supone  algo muy difícil de escuchar en todo el género.

Lo que vimos en el Liceu la semana pasada fue una reposición de lo que se vio hace unos años. La dramaturgia de Lluís Pascual mantiene una fidelidad al libreto salvo un final algo extraño. Bienvenida la reposición con un elenco que superó la primera versión y que demostró que tampoco hace falta pagar cachés millonarios para que se escuchen buenas voces y grandes interpretaciones. En esta linea, tengo que destacar a mi admirada Ainhoa Garmendia que interpretó de nuevo a Susana. Garmendia estuvo impecable a nivel vocal y excelente a nivel interpretativo. Sin duda es una soprano cuya carrera va y debe ir en trayectoria ascendente pues interioriza el papel y jamás patina en ninguna nota. Ella está ahí, en mi top five de favoritas de los circulos vocales femeninos.

Me gustó mucho Maite Alberola en el papel de la Comtessa i Joan Martin Royo, sin ser un tenor potente, supo interpretar al Figaro que debe ser (cuantos Figaros he visto vocalmente potentes y pobres a nivel interpretativo…). Maite Beaumont en el papel del simpático Cherubino fue de lo mejor y el resto del elenco estuvo a la par.
La dirección musical fue de Christouphe Rousset, sin batuta y quien dio soporte con el concertino al más puro estilo Mozart (el compositor solía dirigir así y daba apoyo musical en los recitativos. Algo que a Sebastian Weigle, por ejemplo, jamás le vimos hacer). La dirección fue elegante, sobria y como tiene que ser : al servicio de los cantantes.

En definitiva, unas bodas de Figaro clásicas y agradecidas. Muy bien.