(Mikel en una imatge promocional)La verdad es que llegué in extremis al hotel de Planoles. Y, in extremis al recital pues me perdí. Pero allí estuve, en un entorno natural muy bonito, en Fornells de la Muntanya (Toses) enmarcado en el festival Romànic en Viu. Como si los dioses lo hubieran planeado teníamos un clima muy vasco, es decir, húmedo y frío. Era mi oportunidad de ver a un cantautor maldito en mis directos (me puse enfermo en varios recitales que hizo hace años en Barcelona). Pero aun conservo el gran privilegio que tuve al verlo en Barcelona en el Caixaforum haciendo un recital junto a Kirmen Uribe.
Justo en la entrada vi a Mikel intentando repasar algún probable tema mientras Rafa Rueda lo esperaba, quien lo acompañaría a la guitarra. Un auditorio pequeño, de bolsillo y un público respetuoso. Y Mikel arrancó con un homenaje a Mikel Laboa. No vi a su violinista, Nika Bitchiashvili, un músico que lo suele acompañar y que da un toque de color a sus discos y directos. Puede parecer una tontería pero ese violín me resulta casi imprescindible en algunos temas. Mikel lo excusó.
Y enlazó temas escogidos a gusto por el músico y reorientado en parte por la ausencia de violin. Así por ejemplo el solo de Hezurrak (tema con el que arranca Zubia, su último trabajo) fue substituido por un agradable y sensual acompañamiento de voz.
Ezin esan, Urriko poema o la maravillosa Munduari begiratzeko modu bat (gracias por regravarla, pues era más que necesario tras el crecimiento del tema en el directo). Me pareció simpático que cantara la canción fantasma de su album Dana (un tema sorpresa no anunciado en el album y que es muy bonito)
Simpático, presentando los temas a veces en un esforzado catalán, contando alguna anecdota y en una escasa hora repasó temas que me suponen emblemáticos.
Su voz, cada vez mejor, y su guitarra lo acompañaban.
A la eléctrica, Rafa Rueda. Un músico interesante con una carrera propia pero que quizás, y subrayo la palabra quizás, cometa el pequeño error de no dar más protagonismo a su carrera y centrarse mucho en ser el músico de "otros". Algo parecido a lo que ocurre con Abraham Boba y su condición de teclista de Nacho Vegas. Eso sí, ambos acompañan de forma impecable.
Final de recital y encuentro con el autor, rodeado de gente ansiosa de tener un recuerdo y de felicitarlo. Rodeado de amigos. A mi me hace una ilusion enorme volver a verlo. Nos cruzamos un par de abrazos y una breve conversación. Para mí, muy emotivo. Me apetece un montón preguntarle mil cosas, acompañarlo más tiempo pero decido irme. Está cansado y los años me han enseñado que los músicos están incómodos ante tanta expectación fuera del escenario. Sumarle mi timidez.
Ojalá vuelva. Para mí me pareció casi insultante no traerlo para el Euskal Herria Sona y lanzé un simpático pero tirón de orejas a la Euskal Etxea.
Mila esker , Mikel.
Repertorio , de memoria, con ausencias y algun error pues no lo anoté (se saltó a la torera el programa anunciado. Genio y figura)
1.Hezurrak
2. Notak papek solte batean
3. Ezin esan
4. mendian gora
5. Hauskor
6. Urriko Poema
7. Munduari begiratzeko modu bat
8. Baratze bat
