Escribo porque me levanto siempre con las mismas penas,
Con las heridas abiertas que siguen sin cicatrizar.
Escribo porque me canso de dar explicaciones,no tengo soluciones,para que tanto preguntar?
Escribo porque me harto de lugares concurridos,
De esquemas aburridos para conseguir seguridad.
Escribo porque me levanto,Siempre con las mismas penas.
(Adaptació pròpia de Canto,cançò de l'E.B. que descriu la meva autobiografia)
Abraham Boba e una imagen del concierto. Sala Apolo 2
Abraham Boba gustó hace unos 4 años a las mentes pensantes de LimboStarr (sello pequeño cuya estrella, hasta hoy, es Nacho Vegas y con el que Boba colabora). Desde entonces tiene tres discos en su haber, a cual más diferente, a cual mejor.Hoy nos ha presentado ante una sala a medio llenar el último de ellos : "los días desierto". Un disco con aires pop y con momentos para degustar. Y es que Boba llena los discos de matices que hacen que requiera varias escuchas para encontrar el tesoro que esconde su música. Muy intimista, muy elegante y cargada de sensibilidad.
Tras la telonera , Edith Crash ( unas canciones rockeras interesantes), Boba ha aparecido para sentarse al piano y arrancar con la primera canción de la cara B (sí, es un disco para vinilo) de "los días" : Como en Hollywood. Ha repasado en escasa hora y cuarto casi el album al completo con algún rescate, sobretodo de esa obra maestra llamada "la educación", su penúltimo disco.
Canción a canción Boba ha llenado de emoción con sus letras profundas, y a la vez sencillas, y una música que denota una extraña mezcla entre el optimismo y la nostalgia.
"Juan y la defensa" ha marcado un buen hito del recital que ha cerrado con una versión maravillosamente hiperruidosa de "basura madura" , primer tema del último album y sobre el que Boba se ha ensañado con el teclado.
A la espera de que bautizen a la banda (Chernoviles es un nombre), el ideólogo y guitarra Alvaro Segovia ha estado bien ("el mejor imitador de Elvis" , ha dicho de él Boba), el batería Pablo Magariños ("hijo" musical de nuestro Taller de Musics) excelente y un diez rotundo y brutal para el bajista Edu Baos (rescatado de Tachenko). A ellos Sarah (Manos de Topo) se les ha añadido para adornar con un buen violín ciertos temas, y a quien ya vimos con Boba en el ciclo "en persona", conciertos-tertulia que organiza Musa Comunica en Barcelona.
Un 10 rotundo para el recital que ha sabido a poco en cuanto a duración.
Hay músicos que están rodeados por una aureola de color. Las canciones son bonitas, la voz es bonita, el físico es bonito, la música deliciosa y el público muy bueno. Ahora mismo, y tras lo vivido el pasado viernes, se puede decir que Christina Rosenvinge rompe al alza todos estos estereotipos.
Ya comprobamos su sencillez, su dulzura y su saber hacer tras pasar por el ciclo “en persona” que por aquel entonces se hacía en la sala Luz de Gas. Christina tiene un público como ella, ni más ni menos. El masculino y el femenino. A la par.
En la Sala intermedia de l’Auditori, Oriol Matorell, Christina salió luciendo sus delgadas piernas (chica, no te sonrojes, si enseñas hasta las ingles algún silbido te lanzarán) y guitarra en mano acompañada de tres músicos, más una corista y chelista “invitada para la ocasión”. Y nos marcó un recital de aquellos para pasar en las academias de música por ser tan perfecto. No resbaló en nada. Tímida y algo habladora deleitó a un recinto a medio llenar con un recital basado en sus dos obras maestras : “tu labio superior” y el reciente “la joven dolores”. De este último trabajo, basado en toda una serie de mitos sonaron 8 de los 11 temas. Entre ellos, el que considero uno de sus mejores temas : “Eva enamorada” donde explicó la divertida anécdota de que a su hijo de 6 años le parece que la teoría del big bang “es algo chapuzas y prefiere creer las historias del paraíso”. El tema más álgido, en mi opinión, fue como interpretó la emotiva historia de la amante en “nadie como tú”.
Casi ni rastro de su etapa anglosajona en un espectáculo en castellano a excepción del rescate de “Continental62” llamado “a lie to love”. Y también una joya oculta y algo olvidada : “Señorita” de aquel lejano album llamado “que nos parta un rayo” de su época con Los Subterraenos y la chica que hacía “chas” y aparecía a tu lado.
Rosenbici (como la llaman por Madrid por ir a todos los sitios pedaleando y ser embajadora de las bicis) tuvo un invitado a tener en cuenta. Y es que atención a este chico de la casta Marxophone (nuevo sello fundado por él junto a Fernando Alfaro y Nacho Vegas) : Raul Fernandez, alias Refree. Que la acompañó al piano en “Jorge y yo” y en “la idiota en mi (mayor)” con tintes tan despitados como maestros.
Tras escuchar varios discos de Christina yo notaba un color especial en sus canciones pero no lograba determinarlo. La respuesta es su mano derecha Charlie Bautista, un músico realmente mágico.
Final del recital con “canción del eco” y “eclipse”. Christina no quiere a nadie en su camerino a excepción de unas 4 personas que bajan. Así que tocará esperarla.
Y aparece acompañada de los músicos y de Nacho Vegas. Sonriente y simpática me atiende, me sonríe, se fotografía y me firma el disco. Está claro que ha firmado un pacto con el diablo pues me pregunto donde están los 46 años.
Prosigue la gira y las críticas se rinden ante sus encantos.
Setlist :
1. Nuestra casa
2. Negro cinturón
3. Tu sombra
4. Animales vertebrados
5. La distancia adecuada
6. Eva enamorada
7. Mi vida bajo el agua
8. Señorita
9. Anoche
10. A liar to love
11. Nadie como tú
12. La idiota en mi mayor (con Refree)
13. Jorge y yo (con Refree)
14. Weekend
15. Debut
Sin palabras. Cuesta hacer una crónica tras un concierto como el que ayer pude presenciar en el Maremagnum de Barcelona.
Noche de perros, una lluvia fuerte por la tarde en la ciudad me hacía replantear acercarme al mar para ver a Nacho. Al final, mi pasión por sus canciones y su figura pudo más y llegué cuando la tal Maika Makovski estaba cantando. Parecía que la lluvia remitía y me encuentro a Abraham Boba (yo siempre le llamo David). Hablamos de su disco “los días desierto” ,que acaba de publicar (Limbostarr 2011), del concierto….Un tipo muy interesante.
Como si los dioses lo hubieran planeado aparece Nacho y deja de llover. Tras el concierto Juan Santander (su manager y un tipo extraordinario) me explica que el concierto estaba prácticamente cancelado, que tenían graves problemas técnicos a causa del agua y que se habían hecho a la idea de tocar 4 temas y marcharse. Pero no fue así y no fue hasta que sonaron las notas del último tema que la lluvia no hizo de nuevo aparición.
Pero entrando en materia, yo iba con el chip puesto de asistir a la tercera ronda barcelonesa de la Zona Sucia y Nacho apareció con el chip “estoy en un festival”. Así que el concierto fue tremendamente eléctrico. Sobre las 22_00hrs Nacho, copa de tinto en mano, sonriente y saludando apareció en escena vestido de negro riguroso. Arrancó con la historia de la prostituta muda , “Hablando de Marlene” y ya intuí que cambiando el orden de las canciones Nacho haría algo diferente.
“Hablador” para lo que es él : “Bona nit, en esta noche grotesca”, contestó un Puxa Asturies de una espontánea que tenía al lado, bromeó con Manu (“está preocupado porque su melena se encrepa con este tiempo), mientras afinaba (estoy haciendo tiempo porque mi bajista está haciendo pis) , con Boba (“a la altura de Messi en todos los sentidos de la palabra”) etc…
El concierto se desarrolló intercalando temas de la zona sucia pero electrificando los rescates. Así,creo, que sonó por primera vez en esta gira “Perdimos el control” y dejó a un público, creo que no muy acostumbrado, literalmente mudo tras el ruido de “el Mercado de Sonora” con un Nacho pateando el micro, acoplando guitarras,un Abraham Boba maltrando los teclados, y Luis Rodriguez aporreando el bajo. Rock n’roll en estado puro y duro. Minutos cercanos a la Velvet Underground más estridente.
Como nota curiosa Nacho, que jamás pierde el aplomo, escuchaba como le pedían temas y al final segundos antes de arrancar Michi Panero se acercó al micro y soltó un suave “vale”. Y es que está huyendo del piloto automático, renovando repertorio pero todavía hay alguien quien no se cansa de escuchar temas que Nacho ha medio aburrido de tanto cantar.
En definitiva, buen humor, ambiente relajado y mucho público. Y es que Nacho pese a seguir siendo ese tipo sencillo es una estrella que arrastra público. Me sigue sorprendiendo que le guste mirar a su público, que ya no lleve las gafas para cantar, que ya no se tambalee. Nacho está en forma. Hace tiempo que lo está.
Ayer se le pudo ver disfrutar cuando el público le ayudaba a cantar “lo que comen las brujas” o “Michi” en un escenario lleno de humo y unas bambalinas donde la gente de Marxophone disfrutaba con el concierto.
Que Cavalleria Rusticana se programe conjuntamente con Pagliacci es un dato sintomático.
Ambas óperas de corta duración son el máximo exponente de un género operístico que, con perdón de Puccini, no llegó a calar en el mundo lírico : el verismo.
Eso sí ambas, sobretodo la primera, son muy populares dado su efectismo musical pero , en mi opinión, se aleja de la genialidad expuesta por el Maestro Verdi.
Dicho esto, y como préambulo al homenaje que el Teatre hace a Jaume Aragall, la función de ayer la calificaríamos con un Bien alto.
Cavalleria Rusticana resultó ser atractiva con una correcta Ginger Costa-Jackson (Lola) , un muy justito Marco di Felice en el papel de Alfio y un no convincente Marcello Giordano (habría que ver como está Jose Cura en el papel). El resto del reparto estuvo correcto pero sin flores.
Danielle Callegari consiguió dotar a la orquesta de efectividad pero con unos metales algo ensordecedores y carente de la emoción musical que ciertas páginas de la obra demanda. No me acaba de convencer este director que en alguna ocasión nos ha destrozado alguna pieza, si bien ha tenido momentos correctos (como la Gioconda de hace unas temporadas).
Notable alto para la extraordinaria realizadora Liliana Cavani que ayer firmó la dramaturgia de ambas funciones. Como ya demostró con Manon Lescaut entiende perfectamente el sentido del libretto y nos dota de una puesta en escena más que buena. En Cavalleria nos lleva a un pueblo Siciliano donde el espectador cree estar allí.
De Pagliacci destacaría a Angeles Blancas que, a su nivel, está en muy buena forma. El resto más de lo mismo con otro Notable para Cavani por representar tan bien ese mundo itinerante del circo y saber introducir el drama de manera inteligente.
Un nuevo 10 para Jose Luis Basso con ese coro tan suyo que ayer contó con alguna ayuda externa.
Finalmente decir que, pese a la popularidad de las obras, el teatre estaba a ¾ de su capacidad con un público algo neófito que aplaudió en ciertos destiempos pero respetuoso.
Ah! Creo que el Sr. Matabosch nos ha colado un gol meteióndonos unas operas en turno de temporada siendo claramente carne de turno popular. Una jugada numérica.
Encaramos así, la segunda parte de la temporada con un cartel que, a priori, no motiva demasiado.
Entrañable. Este es el adjetivo apropiado tras el encuentro mantenido con Mikel Urdangarin este fin de semana.
Tras un recital donde canciones y danza se mezclaron en Lasarte el viernes, las sesiones de mezclas del nuevo disco en directo y demás, Mikel llegó a Barcelona el mediodía del sábado con la idea de descansar antes del recital. Y de ahí a la prueba de sonido y al recital.
Y Mikel se presentó en la Euskal Etxea de Barcelona. El ambiente caluroso y ,como ya intuíamos, algo apretado. Acompañado de su mano derecha, el extraordinario violinista Nika Bitchasvilli, nos presentó un recital generoso en formato acústico y con un repertorio muy acertado. La verdad es que minutos antes de la presentación Mikel me confesaba que, ante la vorágine de los acontecimientos, el repertorio iba a ser algo improvisado. Me pide consejo sobre como dirigirse al público y yo le contesto algo rápido cuando lo que estoy pensando es que las canciones dicen tanto que pocas palabras bastan. El cantautor maneja las canciones como quiere flanqueado por su acústica y esa voz que con los años se ha agravado y la hace más sensual y formada. A mi lado, unas aspirantes a groupies afirman que está muy guapo.
Mikel se acerca a los 40 y como reza una canción de Llach “malgrat la meva barba soc infant en la mirada”. Pues se le nota esa mirada tan sincera ante la gente que lo escucha.
Y arranca con ese Haitzetan que ya resuena a maravilla clásica. Y se suceden , tema a tema, esas canciones cargadas de sentido, sentimiento y belleza que un día escribió en unos momentos de máxima inspiración. Esas canciones que tanto te deshacen por dentro. Pues canta cargado de sentimentalismo sin tener ni un remoto ápice de empalagoso. Las canciones son extraordinarias. Entre tema y tema, se dirige en castellano, euskera y un forzado catalán a su público.
Final y encuentro. Volverá en mayo, quizás en un formato más ampliado y a una sala muy propia para él.
Mikel y unos pocos amigos nos vamos a cenar. Y en la cena y tras ella, y tras un montón de copas que se van sucediendo de forma natural, hablamos mucho. Del romanticismo, de canciones, de mucha música, de política y también de cosas íntimas, del corazón (que a veces nos sangra) , del extraño ADN de la mujer que nos estamos seguros de querer descifrar,aunque ni tan sólo sabemos si se puede.Y como él dice: del amor, lo más importante del mundo. Habla tranquilo, pensando las cosas que dice. Ni una palabra más alta que la otra. Es una persona claramente ilustrada y que es consciente de que anda un camino en esta vida en el que la decisión es una constante. Sea equivocada o no.
Acabamos a altas horas de la noche.Expulsados del bar (aunque parezca mentira, cierran). Le espera un viaje de retorno y le prometo un buen restaurante la próxima vez.
Nos quedamos con una resaca y un SMS de despedida.
Estamos de resaca ante el fin de semana musical más emotivo de lo que llevamos de año.
El viernes llegué al Auditori donde me encontré con unos amigos vegasianos (tan nachistas como yo) y también con un Ignacio Julia (Ruta66 magazine) que es amigo de Nacho y un conocido mío.
Nacho llegó a Barcelona el jueves y parece ser que estuvo cenando y chupando whisky. Lo que produjo que horas previas al primer recital tuvieran que ir a buscar a un Nacho en el septimo cielo. El recital no lo acusó.
Tras el concierto visita al camerino con unos amabilisimos Luis, Boba, Xel y Nacho con quien departí un rato mientras Manu se le veía entretenido con una chica.
Nacho es un verdadero amor. Se le veía cansado y aseguraba que se iba al hotel mientras el resto de la banda ya planificaba su salida al barri de Gràcia.
Juan Santander, manager, otro encanto. Nos avisan debemos abandonar el Auditori. Toca retirada y la segunda noche me limito a escuchar y abandonar el recinto.
Ha sido un finde musical para no olvidar. Lo que sigue es un breve resumen de los conciertos.
18/03/2011 . Primera Noche
Ante un Auditori lleno, Nacho arrancó la velada como está haciendo en toda la gira con “cuando te canses de mí”. Ataviado en traje y camisa negra, alternando la eléctrica con la acústica, el recital se caracterizó por un Nacho que jugó con su voz en algunos y temas. Eso le generó alguna sonrisa cuando le sobrevino un pequeño “gallo”. Boba, Luis, Xel y un potente Manu Molina bordaron el concierto.El público era bastante de los últimos tiempos pues aplaudían los temas más recientes mientras la maravillosa “hablando de Marlene” (del EP “Esto no es una salida”) generó que alguno no supiera de que estábamos hablando.
El recital fue una selección de canciones apoyadas en “la zona sucia” (sonaron 8 de los 10 temas) dejándose en casa el Desaparezca aquí y el Actos Inexplicables rescatando alguna maravilla como Cancion de Palacio7.
Un Nacho que enlazaba en silencio un tema tras otro ante un público algo frío para mi gusto. Sólo un espontáneo le espetó a Xel cuando tomó una bandurria “Vaya guitarrita…” y Nacho agradeció el llenazo y pasó a presentar a la banda. La anécdota fue al presentar a Manu :Ahí con una pelandrera que un día se la vamos a cortar, me cago en D…Manu Molina”.
Se sucedían las idas y venidas de personal sirviéndoles cervezas que Luis y Nacho bebían.
Musicalmente el sonido era muy bueno y las canciones sonaron estupedamente hasta llegar al caos más absoluto en ·”el mercado sonora” que cerró la noche. Un 10.
19/03/2011. Segunda noche
Público más entusiasta y diría que más veterano que aplaudió con rabia “Marlene” o “Palacio” y un Nacho más centrado sin jugar con la voz y sin patinar en nada.
Ataviado con el mismo traje pero con camisa blanca,regaló dos temas más en los bises “el extranjero” (su versión de Cohen) y “lo que comen las brujas”.
La anécdota de la noche fue cuando Nacho arrancaba “incendios” y Manu arrancaba “Perplejidad”. Ante la risa del siempre tranquilo Nacho aprovechó “que nos confundimos de canción para presentar a la banda”. O la otra anécdota es que tras el aplauso del público cuando Nacho pareció atragantarse y dijo “es que he pegado un trago a algo donde alguien apagó un cigarrillo” o “hoy no tenemos whyski y estoy un poco soso”.
Por lo demás recital calcado al anterior pero para mí mejor
Setlist
Cuando te canses de mí
Cosas que no hay que contar
Detener el tiempo
Dry martini SA
Reloj sin manecillas
Hablemos de Marlene
Incendios
Cancion de palacio 7
Va a empezar a llover
Me he perdido
Perplejidad
La gran broma final
Bises :
14. El extranjero (sólo la segunda noche)
13. Taberneros
14. Lo que comen las brujas (sólo segunda noche)
15. El Mercado de Sonora
Parsifal es una de las obras más legenadarias del Liceu. Por diversas carambolas se estenó en el Teatre un día de fin de año acabando a las 5 de la mañana.
Ayer la función empezó a las 19.00hrs (horario no habitual) debido a su duración total de 5 horas y cuarto. Con este preámbulo huelga decir que Richard Wagner exige una especial concentración que inicialmente siempre da algo de pereza. Pero una vez empieza la òpera no sabes qué pasa que la música te empuja y te empuja hasta que tú mismo estás dentro de la función. Wagner tiene esa magia que ningún otro compositor tiene y desde luego la emoción se apodera por encima de todo.
Y es que Parsifal es una obra tremendamente bella. Inspirada en la leyenda del Grial, ayer en el Teatre la música brilló por encima de todo con un inspiradísimo Michael Broder a la batuta.
Wagner se hizo muy presente en una de las obras con unas páginas musicales que rozan la más absoluta perfección.
Las voces no tienen grandes momentos de cara al público neofito pues Wagner es una constante carrera de fondo vocal con springs muy bonitos. Y es que Parsifal, como Lohengrin, pese a ser de lo más “asequible” obra wagneriana no es apta para flojas sensibilidades operísticas.
Ayer Chistopher Ventris (Parsifal) estuvo muy cómodo y correcto en el papel y sobretodo Eric Halfvarson (Gurnemanz) hizo un recital de auténtico wagneriano. Anter Jerkunica (Tituel) me gustó mucho en uno de los escaso papeles femeninos en los que brillaron Las Flores (Ana Puche,Ines Moraleda) y en general un coro a muy alto nivel.
La dramaturgia de Claus Gurth no me gustó mucho. El escenario móvil , al estilo Viaggio Reims pero circular, y su escenografía eran plásticamente muy bonito pero , claro, es un Festival Sacro y el espacio temporal era inadecuado ambientado con soldados que poco tenían ver con la leyenda del Grial. Bueno, al menos pude ver a un amigo en el escenario que hacía de soldado medio aturdido….
Pero siempre metemos tonterías. En este caso una proyección de unos pies caminando al inicio de cada acto. No se entiende sino es para dar trabajo al técnico…
En general, ayer fue un día para y por entendidos en un Liceu sin deserciones, con un silencio abismal (al más puro estilo Bayreuth) y una noche de opera en estado puro.